
Proyecto Casa Ojeda, comedor.Fotografía_Mario Negrett,Jessica Cohen, Carolina Zuluaga.JPG
Ecología, economía, respeto y estética, esa es la filosofía bajo la cual trabaja la arquitectura verde, una modalidad comprometida con la realización de proyectos arquitectónicos más respetuosos con el medio ambiente a través del uso de la guadua como material principal de construcción precisamente por sus propiedades sismorresistentes.
En el mundo entero la guadua es considerada una gramínea resistente, renovable y altamente atractiva para constructores y arquitectos que están en una constante búsqueda por construir vivienda de una forma diferente. Para Carolina Zuluaga, arquitecta y gestora del proyecto ZUARG “la guadua no es un beneficio personal es más bien un beneficio social, que genera empleo desde su cultivo, corte, transporte y manejo.”
Es un recurso natural de rápido crecimiento mientras que un árbol tarda mínimo 25 años en desarrollarse la guadua crece de 5 a 6 años, cuando se poda al tiempo de 1 año aproximadamente ya hay una nueva producción reduciendo así la erosión del suelo; por la rapidez de su crecimiento capta más de CO2 que un árbol común. Igualmente una hectárea de bosque puede retener más de 30.000 litros de agua.
Los cultivos están ubicados en el eje cafetero pues se ha considerado durante mucho tiempo que esta zona tiene la mejor calidad de guadua debido a las favorables condiciones climáticas y tipográficas del terreno.
Pero como si fuera poco este material tiene múltiples usos en muebles, artesanías, instrumentos musicales y bicicletas, justamente por sus características mecánicas, de gran flexibilidad y de bajo peso en las construcciones. Además de beneficios conservacionistas, ecológicos, económicos, culturales, paisajísticos, artesanales y agroindustriales.
Por eso se han desarrollado viviendas completamente en guadua, estructura, paredes, placas entrepiso, cubiertas, puertas, ventanas, muebles, accesorios decorativos y lámparas, aprovechando cada una de las partes y elementos sobrantes de los procesos constructivos.
Así que teniendo en cuenta el concepto de sostenibilidad se busca desarrollar espacios arquitectónicos funcionales, confortables y resistentes que en lo posible no generen problemas ambientales, para lo cual se tiene presente:
1. El ecosistema sobre el cual se va a construir las viviendas.
2. Los sistemas energéticos que fomentan el ahorro.
3. Los materiales de construcción.
4. El reciclaje y la reutilización de los residuos.
5. Recolección y uso de aguas lluvias.
6. Utilización de techos verdes.
7. Manejo de plantas de tratamiento para evitar la contaminación.
8. Evitar al máximo el uso de sistemas de refrigeración artificiales que gastan energía y en algunos casos es malo para la salud.
En la fabricación se acude al uso de tecnologías vernáculas, es decir, a testimonios de la cultura popular, a tecnologías de antepasados que son reinterpretadas y fusionadas con diseños modernos.
En Cundinamarca, Silvania, Calera, Zipacón, Tolima, Antioquia, Neiva, Girardot, Melgar, Chinauta ya se han fabricado viviendas a base de guadua.
El precio de una construcción puede estar entre los $ 950.000 pesos el metro cuadrado, dependiendo de los acabados, es decir, que tan elegante desea la persona la vivienda.
La arquitectura verde es más que construcción, es un estilo de vida, que implica cambios no solo estéticos y tecnológicos, es pensar que cada cosa que se hace afecta el entorno. De nada sirve hacer construcciones ecológicas si no hay una conciencia real de las actuaciones cotidianas.
Agradecimientos: ZUARQ.












